ABRACADABRA

De pequeña me decían mucho:

“Calladita estás más guapa”.

No lo decían con mala intención. Pero mi cuerpo lo entendió como una instrucción: mejor no molestar, mejor no pedir, mejor no decir demasiado, mejor no ocupar espacio.

Y durante años no supe que eso no solo me había enseñado a callar la boca,
también me había enseñado a callar deseos, límites, intuiciones, necesidades.

Mucho después descubrí algo que me atravesó:

La palabra no es solo comunicación. Es creación.

Abracadabra viene de una raíz antigua que significa: “Creo mientras hablo”.

Neville Goddard decía:

“Las palabras que pronuncias internamente son las semillas de tu experiencia”.

Florence Scovel Shinn lo expresó así:

“Tu palabra es tu varita mágica”.

Y de pronto todo encajó. No solo había aprendido a no hablar hacia fuera, sino que también había aprendido a no hablar de forma interna. A no permitirme soñar, a no ser merecedora ni siquiera de pensar en lo que quería lograr.

Y lo que no se nombra, no se organiza. No se encarna. No se crea.

En Psicología del Lenguaje se ha demostrado que lo que no se nombra, no existe.

Carl Jung escribió:

“Lo que no se hace consciente, se manifiesta como destino”.

Cuando empecé a revisar mi lenguaje — interno y externo — empecé a ver cómo muchas de mis frases no describían mi vida… la programaban.

No era casual que me costara pedir.

No era casual que me costara vender.

No era casual que me costara elegir.

No era casual que me costara sostener mis límites.

Había aprendido a desaparecer suavemente. Y entonces entendí que manifestar no empieza visualizando, empieza nombrando.

Nombrar lo que quiero.

Nombrar lo que siento.

Nombrar lo que no me sirve.

Nombrar lo que sí.

Porque la palabra no solo expresa realidad. La construye.

Hoy hablo distinto, me hablo distinto, y mi vida responde distinto. No por magia, como los magos de la tele cuándo dicen ¡Abracadabra! y sale el conejo blanco de la chistera, sino por coherencia interna.

Porque cuando cambias tu lenguaje, cambia tu relación contigo, y desde ahí, cambia todo.

Un besico,

Carmen

P.D.: En mi canal de YouTube tienes el taller

“Manifestar fácil y rápido”

Aviso: de calladita nada… dura dos horas!

Y es que cuando me suelto y soy yo misma, ya no es hablar, es canalizar.

Está ahí para que lo veas cuando tengas un rato largo y ganas de reprogramarte en serio.

Y si necesitas que te ayude, te atiendo en consulta. WhatsApp 618 148 005